¡Cuidado! ¡Este detalle puede dejarte sin protección!
Tu negocio crece, evoluciona… y tu marca, ¡también!
Ese logo que registraste hace años, quizás ya no es exactamente el mismo que usas hoy en tu web, en tus productos o en tus redes sociales.
Le has dado un lavado de cara, una pequeña modernización. Parece inofensivo, ¿verdad?
El secreto que muchos emprendedores desconocen
Muchos no lo saben, pero si la marca que utilizas “en la calle” difiere demasiado de cómo la registraste inicialmente, podrías estar en un riesgo invisible.
Es como tener un seguro de coche, pero conducir un modelo diferente al que declaraste: en caso de accidente, ¡el seguro no te cubriría!
Un ejemplo real: Shell y la evolución de su logo
¿Un ejemplo? Mira a Shell. Su icónica concha ha evolucionado muchísimo.
Cada cambio, crucialmente, fue registrado.
El problema surge cuando tu modificación es tan significativa que altera los elementos sustanciales.
La Oficina de Patentes y Marcas podría considerar que la marca que usas no es la misma que tienes protegida.
¿La consecuencia? Podrías perder la protección legal.
Tu marca es un activo vivo
Si tu logo o tu nombre ha cambiado, es hora de revisarlo.
No dejes que una simple evolución estética ponga en jaque todo lo que has construido.
Contáctanos y asegúrate de que tu marca real y tu marca legal son la misma.
Tu tranquilidad lo agradecerá.